La Cocina

Casas grandes, pequeñas, con muchas habitaciones o con un solo espacio. Es indiferente. El corazón de una casa, es siempre la cocina. ¡Y tod@s somos cociner@s! Eso sí, l@s hay con más mano que otr@s claro. Si echamos algo en falta en esta ventana, es una silla. Una silla en la que sentarse a degustar todos los productos que abarrotan esa encimera convertida en una despensa improvisada. Además, no faltan productos obligados en este ambiente como un paquete de pan de molde Bimbo, latas de atún Ortiz, un bote de Colacao o un plato de aceitunas. Lo dicho, no hay tiempo que perder para sentarse en esta ventana, y salivar con cualquiera de los productos que la enriquecen. Incluso, un huevo friéndose en la sartén, que parece llamarnos a pecar de manera obligada.

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Casas grandes, pequeñas, con muchas habitaciones o con un solo espacio. Es indiferente. El corazón de una casa, es siempre la cocina. ¡Y tod@s somos cociner@s! Eso sí, l@s hay con más mano que otr@s claro. Si echamos algo en falta en esta ventana, es una silla. Una silla en la que sentarse a degustar todos los productos que abarrotan esa encimera convertida en una despensa improvisada. Además, no faltan productos obligados en este ambiente como un paquete de pan de molde Bimbo, latas de atún Ortiz, un bote de Colacao o un plato de aceitunas. Lo dicho, no hay tiempo que perder para sentarse en esta ventana, y salivar con cualquiera de los productos que la enriquecen. Incluso, un huevo friéndose en la sartén, que parece llamarnos a pecar de manera obligada.

En un estudio de arquitectura, cada centímetro, cada milímetro importa. Toda construcción no empieza con la primera piedra, sino con el primer boceto. Y en esta ventana, vemos reflejados de manera muy cuidada bocetos, ideas y proyectos, listos para convertirse en realidad.